COLEGIO DE MARIA Y CIA LTDA






  • Educación básica primaria (transición – 5)
  • Educación media vacacional (6 – 9)
  • Educación básica secundaria (10 –11)
  • Énfasis en sistemas, investigación, deportes, lectura en todas las áreas y talleres.
  • Ingles intensivo (convenio con el consejo Británico).
  • Filosofía para niños.
  • Aplicación del proyecto de autonomía.
  • Énfasis en desarrollo del pensamiento (Proyecto Piensa Plus)
  • Aulas especializadas con sus respectivos bibliobancos
  • Transporte puerta a puerta
  • Restaurante
  • Horario de estudio: lunes a viernes de 7 AM a 3 PM.


  • PERCEPCIÓN Y MANEJO DEL CONCEPTO DE AUTONOMÍA EN EL MAESTRO DE SEXTO A NOVENO GRADO (NIVELES DE COMPRENSIÓN DEL MAESTRO ACERCA DE LA AUTONOMÍA Y SU REFLEJO EN EL AULA)




    PRESENTACIÓN Y CRÍTICA DEL PROYECTO


    PRESENTADO POR: Francisco José Casas Restrepo
    Docente Departamento de Filosofía
    Universidad de La Sabana

    INTRODUCCIÓN:

    El término autonomía suele estar asociado al proyecto moderno de conquista de la libertad, desarrollo y promoción de la individualidad y construcción del yo, como ejes que dan un sentido nuevo a la praxis humana. Como tal, intenta desligarse – amigablemente o no- de los “tutores” que siempre quieren administrar y capitalizar la libertad del hombre. Cabe preguntarse entonces si el concepto de autonomía es sinónimo de libertad. Y respondemos que, en este contexto, sí, pues la autonomía no es otra cosa que la capacidad que tiene el ser humano de poder dar de sí o hacer brotar de su interior la propia norma de comportamiento, en un acto que ya, él mismo, es praxis ética y política en la cual se optimizan las potencias del ser humano y se da curso de manera positiva a la libertad y la responsabilidad, entendiéndolas no como meras potencias, si- no como la capacidad de ampliar aún más y de forma creativa la sujeción a una norma moral en pro del bien del ser humano.

    El anterior concepto de autonomía, se entiende dentro del concepto aún más amplio de ilustración, que es la capacidad del ser humano para valerse por sí mismo, haciendo honor a la divisa ilustrada que imperativamente dice ¡sapere aude! ¡atrévete a saber! Aquí, se condensan entonces los conceptos de autonomía, libertad y persona. Éste, es el último y óptimo resultado de un proceso que sólo decantará hasta el siglo XX, las mejores consecuencias del proyecto ilustrado moderno, corrigiendo sus defectos y excesos, y que muestra como consecuencia, que todo proyecto educativo se efectúa necesariamente en comunidad, pero con la sanción – última y radical- del individuo. En este sentido, la autonomía amplía y corrige el concepto antiguo de autarquía, que consiste en un bastarse a sí mismo, pero con cierto matiz de aislamiento respecto de los demás, si bien Aristóteles insiste en el carácter relacional, esto es, esencialmente insuficiente del ser humano fuera de la comunidad.

    Pero sólo con el concepto moderno de autonomía -corregido, reformado y ampliado- podrán hacer su entrada otros –libertad, intimidad, ser persona, etc.- que posibilitan la capacidad de crecimiento individual y social del ser humano, como no se había concebido hasta entonces.


    CRÍTICA



    Se plantean algunas críticas que tienen que ver la aclaración de conceptos o preguntas. Así:

    • La gran mayoría de los docentes no tiene claridad con respecto al concepto de autonomía, si es que acaso se piensa en él. Se tiene en cambio una serie de ideas vagas que se perecen a liderazgo, ingenio responsabilidad, etc. que, si bien, guardan alguna relación de semejanza con el concepto de autonomía, no son estrictamente equivalentes y, lo que es más importante, no lo reemplazan. Existe, pues, un desconocimiento del contexto histórico y filosófico en el cual nació el concepto. Además, cuando es empleado, se reduce su función predicativa e intelectiva a los asuntos más prosaicos del aula, las tareas, las obligaciones y rutinas diarias escolares.

    • El concepto de autonomía debe entenderse entonces de manera eminentemente práctica, es decir, ética y política, tal como se explicó en la introducción. Así, cualquier otro sentido legítimo de la autonomía debe ser entendido como derivado del concepto originario.

    • Existe un problema cuyo abordaje es complejo, difícil y de aspectos prácticos reales tanto ambiguos como contradictorios, y que se puede formular en cuestiones, como: ¿Es posible saber si el maestro que pretende educar en el clima de autonomía es, él mismo, autónomo? ¿Cómo evaluar o medir tal grado de autonomía? ¿Cómo educar en la autonomía a seres humanos –alumnos de temprana edad, todavía inmaduros- que por su propia constitución cronológica, vital, anímica y psico-social no están todavía aptos para vivirla?


    Como respuesta a la primera cuestión, se debe decir que no nos queda más remedio que inferir, tomando como dato la práctica educativa concreta de un maestro, hasta que punto vive él y propicia en sus alumnos la práctica de la autonomía. La respuesta a cómo evaluar o medir el grado de dicha autonomía, es tema que de momento no nos atañe y que tiene que ver estrictamente con la casuística del asunto que arrojará de sí sus propias condiciones particulares.




    La cuestión más ardua empieza cuando nos planteamos cómo educar y desarrollar la autonomía en seres que no son todavía aptos para vivirla y desarrollarla. Pero el aparente callejón sin salida puede solventarse. Es cierto y bien sabido que los adolescentes y jóvenes son difíciles de educar por su inexperiencia, es decir, por su falta general de conocimiento –y como decía Aristóteles “Esta es la causa de que el joven no sea oyente idóneo de lecciones de ciencia política, pues no tiene experiencia de las acciones de la vida, de las cuales extrae la ciencia política sus proposiciones y a las cuales se aplican estas mismas” (Ética Nicomaquea, Libro I). También es cierto que “…además, como el joven es secuaz de sus pasiones, escuchará estas doctrinas vanamente y sin provecho…” (Ibíd.). Sin embargo, en descargo de todo lo anterior, se puede y se debe argumentar que la educación no es un proceso productivo, sino formativo y correctivo, que requiere –necesariamente- de la acción, lenta y continuada, no exenta de errores y equivocaciones a veces necesarios y que, en todo caso, pueden ser fructíferos si se aprovechan y encausan debidamente.

    Lo anterior nos lleva, así, a una concepción de la autonomía que debe ser entendida más como un punto de llegada que, aún siendo deseable en el presente, sólo se logrará en un futuro y, por tanto, como aquel estado ético cuyos incipientes fundamentos actuales se muestran sólo como una propedéutica o preparación de la autonomía madura que algún día será. Finalmente, y a modo de conclusión al respecto, podemos decir que la autonomía no se logrará plenamente en el joven, pero esta certeza no se puede constituir en argumento para frenar o impedir su deseable y necesario desarrollo, aunque éste sea lento y se muestre incipiente por ahora.


    • Se plantea el problema, en parte imposible de resolver, acerca de la educación en autonomía que deben tener los docentes encargados de educar, a su vez, a los alumnos en tal clima y concepción. Se puede, al menos en parte, salvar la situación, si se tiene un grupo idóneo de docentes que, previamente, muestren disposiciones y actitudes para entender y poner en marcha un programa educativo que tienda a la formación propia y ajena en la autonomía. Pero esto entraña un conocimiento más o menos profundo de cuestiones filosóficas e históricas y, sobre todo, un sentido ético claro del sentido, alcance e implicaciones de la autonomía que no se limite a las simples rutinas escolares.

    • Educar en la autonomía, al igual que educar en cualquier otro tipo de concepto, requiere, es más, reclama, no sólo la participación de los alumnos y el maestro sino de las directivas, académicas y administrativas, la comunidad y, muy especialmente, de los padres de familia. Esto exige un tacto y finura especiales a la hora de establecer las relaciones debidas, con el fin de no estrecharlas más allá de lo debido, ahogando al alumno, o hacerlas tan laxas, que se tornen inoperantes.


    HOMEQUIENES SOMOS SERVICIOS CONTÁCTENOS


    Paginasamarillas.com Todos los Derechos Reservados por Publicar y COLEGIO DE MARIA Y CIA LTDA
    Diseñado y Administrado por Paginasamarillas.com
    AVISO LEGAL • © Copyright 2005 by PUBLICAR